Tempo Latino – 2009

El País de las Maravillas.

Asistir por primera vez al Festival Tempo Latino, es como transformarse en Alicia y encontrar el País de las Maravillas. Mucho nos habían contado de este lugar maravilloso donde se dan cita cada año a finales de julio los amantes del eco del tambor, así que dispuestos a convertimos en la versión salsera del personaje de Carrol, atravesamos el espejo en dirección a Vic-Fezensac en el departamento de Geers al sur de Francia, donde desde hace dieciséis años tiene lugar uno de los mejores festivales musicales de Europa.  Vic-Fezensac, territorio francés transformado por voluntad propia, en punto cardinal de la sonoridad antillana en todas sus formas.

Les Arénes

CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v62), quality = 75 Tempo Latino 2009, dividido en diferentes espacios (Barrio Latino, Cap Tempo, Los Conciertos y Habana Noches) inauguró las citas en Les Arènes, el mayor de sus emplazamientos, el jueves 23 de julio, con la presencia del rapero  Kumar, seguido de la herencia timbera de Alexander Abreu y su Habana D’Primera en su primera visita a Europa. Nos estrenamos el viernes ante Snowboy, el enérgico Dj británico cuyos trabajos andan a medio camino entre el jazz latino y el frenético mambo bailón, que dejó la plaza  bien dispuesta para la actuación de unos viejos amigos del festival. Cubanismo, desde hace más de diez años dirigida por el trompetista Jesús Alemany revitalizando el típico sabor cubano del danzón, el mambo o la descarga, en esta ocasión invitó a los presentes a degustar un repertorio sabroso y esencialmente bailable. El aroma habanero no nos abandonó durante los cuatro días del festival y estuvo también muy presente el sábado. Cuba y los días del proyecto Buenavista Social Club, nostálgica marea musical antillana que sigue ofreciendo resultado diez años después, volvieron a nuestra mente gracias a la actuación de Mazacote y su Sonora Cubana. Cerró la noche el afincado Ricardo Lemvo, al que la organización distinguió con la entrega del bastón homenaje a Benny Moré el bárbaro del ritmo. Con elegante tumbao congolés plagado de ternura y una Makina más cuerda que loca, el sonero africano desplegó su exquisito trabajo que desde el inicio de su carrera a principios de los noventa, y en un ejemplo más de músicas de ida y vuelta, fusiona dos géneros que Lemvo ama desde su niñez: el son cubano y la rumba congolesa.
El domingo 26, a pesar de la presencia de los suizos Calle Real, Les Arènes solo tuvo un protagonista: La 33. A lo largo de la última jornada del festival, las interminables colas ante las taquillas de venta de entradas ya presagiaban que la joven agrupación colombiana se presentaría en olor de multitudes. Y triunfaron por segundo año consecutivo, con un sonido que lidera la nueva salsa colombiana a base tres ingredientes esenciales: rock, jazz y sonido latino. Todo, unido a una puesta en escena impecable, resultado de la experiencia que ofrecen sus exitosas giras mundiales, aseguró el anunciado éxito de  La 33. La banda mostró un resumen de “La-33” y “Gózalo”,  sus dos trabajos publicados hasta hoy, sin dejar en el tintero la llave que les abrió la puerta de la conquista mundial, su amuleto de la suerte: La Pantera Mambo.  Pero, “You don’t have to put on the red light”, estribillo de Roxanne, el éxito que llevó a Police a los libros de historia del rock del siglo XX, fue el mayor motivo de júbilo del nutrido público asistente, que no dejó de corear con fervor la versión de los colombianos.

La Conga

CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v62), quality = 85 La Conga, otra de las escenas más bailonas y activas del Festival, contó durante los cuatro días del Encuentro, con la presencia de los franceses Okilakua, Locoson, Caña Brava, y Allegria Brass Band. El cubano radicado en Paris Angel Yos y su Fiesta Cubana, reveló sin pausa pero sin prisa para el tedio de unos y la alegría de otros, el ritmo acelerado de su salsa-timba-reggeaton. Sabor y Son, la formación liderada por el venezolano Enso Verdú, que lanza su propuesta musical cercana al sonido salsero de los setenta desde Barcelona (ciudad en la que reside este grupo de venezolanos, cubanos y catalanes), pusieron al alcance de nuestros pies, salsa sabrosa para bailar y gozar. Galardonados con el premio “Cubo de Arena”que La Conga otorga a la banda revelación del año en este espacio, esperamos repitan la próxima edición con el mismo sabor.
El apartado de música enlatada, se resolvió con maña por dos grandes profesionales amigos de esta página.  Dj El Molestoso y Dj Jacoviche, fueron nuevamente los seleccionados en esta edición del festival, para poner a bailar a todo el personal asistente a la cita nocturna con La Conga.

Homenaje a Francisco Casavella

La cita más emotiva de este Tempo, fue el tributo a Francisco Casavella, escritor que magistralmente retrató la Barcelona del último cuarto de siglo, y que fue el invitado cultural de honor del pasado año dedicado a la Ciudad Condal. En la presente edición, Tempo Latino quiso homenajear al rumbero y melómano que nos dejó el pasado diciembre, mediante una charla destinada a recordar y compartir la obra del genial novelista, en la que participaron compañeros, amigos, y estrechos colaboradores del autor. Durante la convocatoria, muy concurrida a pesar de la hora (las doce de la mañana del domingo), la banda sonora fue la música de Casavella seleccionada por Dj Ragna, uno de los amigos más íntimos del autor. 

 Por los escenarios de Tempo Latino y tras estos dieciséis años de historia, ha pasado lo mejor de la salsa, el latin jazz y la música afro-latina, pero es en sus voluntarios y colaboradores, en la entregada población de la villa de Vic-Fezensac, donde también debemos buscar su éxito a partes iguales. El ambiente que se respira en una localidad volcada por completo en el evento que dirige el dinámico y apasionado Eric Duffau, sumado a la interesante y variada oferta cultural de la zona, son motivos suficientes para reunir en el sur de Francia tan alta concentración de seguidores del tumbao africano. Una vez más, “Tempo” se convirtió en el festival de música latina de referencia en Europa, apoyado y aplaudido por el numeroso público asistente al certamen, que a pesar de las crisis y del prudente cartel de este año, acudió en masa y sin dudarlo a la llamada del tambor.

Concluyendo y construyendo, hubo tanto que ver, que al igual que el conejo blanco de Lewis Carrol, una no dejó de exclamar: “…no tengo tiempo para nada!!!”  Y con rumba asegurada las veinticuatro horas del día, fue imposible no intentar emular sin cesar a la insistente reina de corazones, solicitando para la ocasión: “…que me traigan otra cerveza!!!”
Sin duda, esta Alicia volverá el año próximo para comprobar que este país de las maravillas musical, no fue un sueño…. aunque la vida es sueño y los sueños, sueños son.

 

Mama Inés (100x100Salsa.com)